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No soy tiktoker, festejo 50 mil vistas

No es fácil. No soy creador de contenido, no soy influencer, ni sé editar videos. Pero si un video mío puede hacer que un chavo no pruebe las drogas o que otro se atreva a pedir ayuda... entonces vale la pena cada segundo frente a la cámara.

Armando Prida
No soy tiktoker, festejo 50 mil vistas

Quiero ser honesto contigo: no soy tiktoker. No crecí con redes sociales, no sé de trends, no domino los filtros ni las transiciones. Tengo 50 y tantos años y a veces me siento completamente fuera de lugar grabándome con el celular.

Pero aquí estoy. Y voy a explicarte por qué.

¿Por qué TikTok?

Llevo años dando pláticas en escuelas, en centros de rehabilitación, en fundaciones. He visto los ojos de chavos de 14 años que ya probaron todo. He abrazado a mamás que no saben qué hacer con sus hijos. He escuchado historias que te rompen por dentro.

Y siempre me queda la misma pregunta: ¿cómo llego a los que no están en esas pláticas? A los que están solos en su cuarto, scrolleando el celular, sintiéndose vacíos. A los que todavía no cayeron pero están a un paso. A los que ya cayeron y creen que no hay salida.

La respuesta, me dijeron mis hijos, está donde ellos pasan horas: en TikTok.

No ha sido fácil

No te voy a mentir. Me ha costado un mundo. Mis primeros videos me daban pena. Me veía raro, hablaba rápido, no sabía ni dónde poner la cámara. Borré varios antes de subirlos. Otros los subí con el corazón en la mano y tuvieron 200 vistas.

Y está bien. Porque esto no se trata de likes, se trata de vidas.

No soy bueno en esto. No es lo mío. Yo soy de los que construyen cosas con las manos, de los que se avientan de un paracaídas, de los que corren maratones. Pero sentarme a hablarle a una cámara con la esperanza de que al otro lado haya un chavo que necesite escuchar que sí se puede salir... eso requiere otro tipo de valentía. Una que todavía estoy aprendiendo.

50 mil vistas que significan todo

Hace unos días subí un video donde comparto un pedazo de mi historia. Nada producido, nada ensayado. Solo yo, hablando de frente, contando lo que viví y lo que aprendí.

Llegó a 50 mil vistas.

Cincuenta mil. Para un tiktoker famoso eso es nada. Para mí, son 50 mil oportunidades de que alguien escuchara algo que necesitaba escuchar. Tal vez un chavo que está pensando en probar algo. Tal vez una mamá buscando respuestas. Tal vez alguien en recuperación que necesitaba saber que no está solo.

Cada vista es una persona real. Y si aunque sea una de esas 50 mil personas se detuvo un segundo a pensar "quizás yo también puedo salir de esto"... entonces todo valió la pena.

Mi mensaje para ti

Si eres joven y estás leyendo esto: no estás solo. Yo pasé por el infierno de las adicciones. Toqué fondo. Perdí cosas que jamás voy a recuperar. Pero también encontré el camino de regreso. Y ese camino existe para ti también.

Si eres papá o mamá: no se rindan. No dejen de buscar. No dejen de hablar con sus hijos aunque sientan que no los escuchan. Los escuchan más de lo que creen.

Y si me ves en TikTok, con mis videos medio chuecos y mi cara de señor que no entiende la tecnología... ten paciencia. Estoy aprendiendo. Pero lo que te digo ahí viene del corazón y de la experiencia de alguien que ya estuvo donde tú estás.

No necesitas ser perfecto para hacer algo que importe. Solo necesitas atreverte.

Voy a seguir subiendo contenido. Voy a seguir hablando. Voy a seguir incomodándome frente a la cámara. Porque si hay algo que aprendí en la vida es que las cosas que valen la pena nunca son cómodas.

Nos vemos en TikTok. 🤙